Un instante, un momento determinado, pueden quedarse clavados en la memoria para siempre, como cuando fotografías algo que te gusta y quieres inmortalizarlo en un trozo de papel para poder verlo y recordarlo durante toda la vida. De eso se componen nuestras vidas, de pequeños detalles que los almacenamos, convirtiéndonos en coleccionistas de tesoros, de nuestros propios tesoros. Y dependiendo del momento que decides recordar, así somos unos y otros, así nos comportamos ante lo que nos sucede y así decidimos seguir nuestro particular día a día. yo me quedo con el último que soñé anoche, ¿te vienes?
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